Ninotchka

En 1939 Erns Lubitsch tenia talento, genio, dinero, un puesto de supervisor en la paramount y un acento germano muy cerrado. Tutor en los primeros pasos del inigualable Billy Wilder o de Otto Preminger, habia que acercarse a la obra de este director con el tacto y la curiosidad de quien va a presenciar al maestro de los genios.

Comencé a ver Ninotchka con seguridad. Es famosa la buena mano que tenia Lubitsch para las comedias románticas de ritmo ligero y encantadora puesta en escena, además, leidas mil de sus referencias y recomendada por mi amigo Lucas, no podia fallar.
Y así ha sido. El eslogan publicitario de esta película era “Garbo ríe!”. Y ello dice casi todo sobre el filme. Greta garbo es la protagonista total y absoluta. Una durísima enviada rusa que se deslumbra ante el sobrecogedor encanto de París y se enamora de León, interpretado por un también genial Melvin Douglas en un gran papel como cínico que se redime.

Las maravillas de París, las gran opulencia de la Europa más brillante… El filme comienza situándonos en una capital “cuando una sirena era una morena y si un francés se volvia a ver unas luces, no era por un ataque aéreo…”. Todo el maravilloso lujo, y la fuerte alegria de vivir que late en la ciudad contagia a una Ninotchka que llega con un disfraz de burócrata, con una actitud robótica, fria e inhumana. Poco a poco va enterrando su férreo desprecio al lujo y sus convicciones comunistas. Se enamora, sueña, vive. Prueba el champán, los restaurantes caros y la buena vida de la mano de León.
De ahi la frase promocional. Garbo ríe!. Acostumbrada a hacer papeles dramáticos, su actuación en esta obra ligera está constituida por el marcadisimo contraste que hay de la Comisaria del partido comunista a la Greta Garbo enamorada.

Pero no olvidemos que es una comedia, por ella pululan numerosos gags o escenas cómicas, casi siempre protagonizadas por los tres comisarios rusos (uno de ellos a cargo del mítico Bela Lugosi ) en algunas situaciones que prácticamente se podrán ver repetir en la película 1,2, 3 ya comentada por mi colega lucas aqui. Y es que no olvidemos que el genio de la casa, Billy Wilder es co-guionista de esta sátira al sistema Stalinista, que destila acidez en sus mordaces comentarios y comparaciones, batiendo continuamente a una URSS odiosa en la película con una de las armas más contundentes e irrecurribles que existen: el Humor.

Los gags humorosos y románticos se van sucediendo en una sucesión rítmica y aceptable, sin embargo tampoco olvidemos que el metraje, de casi dos horas es excesivo para la época en las que se estilaban obras cortas de hora y veinte minutos. Y por ello mismo quizás el único defecto en Ninotchka sea que alargan el metraje manteniendo la misma estructura tradicional que tan bien funcionaba en resoluciones rápidas, de manera que hay puntos en los que el ritmo decae, siendo agotador el esfuerzo del director por que no nos aburramos durante ese exceso de cinta que pesa algo a la película.

Sin duda una de las obras clásicas de uno de los grandes del cine al que tendré que seguir frecuentando en su filmografia.

ARL

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: