Asesinos Natos

Atención, primera escena: Una pareja, un hombre y una tia buena están tomando algo en una cafeteria. Un tugurio posmoderno de carretera del tipo que tanto abunda por las vias muertas de desierto en los EEUU. Mientras el hombre come algo y conversa con la camarera, la chica se dirige al pinchadiscos, pone música y comienza a bailar de manera muy provocativa.
Lo siguiente es como un parroquiano local se pone a bailar con ella de manera bastante burda. Termina la primera canción, y ella le pregunta al vaquero con tono jubiloso:

– ¿Estás ligando conmigo?

Cuando el cowboy responde afrimativamente, la inocente pussy le sacude un puñetazo de Kick boxing en los morros sin circunloquios . Como lo describo. Y luego otro, y otro. El, suponemos novio de la joven, guarda toda la sangre fria del mundo mientras su escuálida chica apaliza a un sucio ranchero salido de un western de Ford. Para cuando los compañeros del pobre hombre entran en acción el acompañante de la joven se levanta y lo que sigue a estas líneas es una tremenda carniceria repleta de sangre, cuchilladas y golpes.

Jugando con la perspectiva de la cámara en movimientos extraños o desorientadores que dan cierta visión de “borracho” a la escena y altando al blanco y negro cada dos por tres. Y es que se intercalan momentos en los que toda la escena se vuelve blanquigris, supongo que para “amortiguar” el intensisimo efecto que la violencia provoca en nosotros. Al único superviviente (un vaquero tripón) le encargan la tarea de decir que aquello es obra de Mickey y Malorie Knox. (Woody Harrelson y Juliette Lewis)

Cuando la carniceria termina, los pergeñadores de la misma se abrazan, se besan, se dicen lo mucho que se quieren y tras cojer el dinero de la caja registradora, comienzan a bailar el pequeño y romántico vals “Fascinación” que suena mientras en fondo de una bonita ciudad europea , estallan fuegos artificiales.
No, no es LSD, todo lo que describo es literal.
Así comienza “Asesinos Natos” de Oliver Stone. Natural Born Killers.

Bien, partamos de la premisa de que durante toda la proyección el surrealismo va a ser una constante. La falta de realidad y las escenas extrañas en base a mezcla de estilos, ya bien sea jugando con el blanco y negro como mencioné antes, o de repente convirtiendo el hilo de la película estilo televisivo con numerosísimas referencias TV.

Pasan a la road movie, la comedia (ejem) casera de anti-familia, el noticiario, escenas con dibujos animados… Usando los tópicos de los mismos pero pasadísimos de rosca, referencias clásicas como el hermano de la chica con el ojo pintado como Alex en la Naranja Mecánica y un romanticismo extraño y algo retorcido, como cuando se casan en una especie de pacto de sangre, o Mickey se escapa de la carcel cabalgando sobre un caballo hacia un tornado.
Por supuesto todo cargado de un extrañisimo tono, secuencias alucinadas, cámaras raras con movimientos al parecer aleatorios.

La historia es de Tarantino, pero sin embargo dirige Stone, lo cual se nota mucho. La película carece a mi parecer del fino humor negro que Tarantino siempre incluye en sus películas, además de conseguir que la violencia en sus películas armonice con el entorno, sin embargo aqui se nos muestra una esperpéntica imagen de dos psicópatas que matan sin ton ni son.

– Joder… Llevo sin ver un madero… diez minutos.
– Bueno…
– ¿Existe algún pueblo que no tenga polis? .
– Seria el paraiso, ¿verdad?
… [Breve espacio de tiempo]
– ¿Cojemos una rehen?
– Mmmm no…
– ¿Que te parece esa? ¿Demasiado peso? ¿Muy gorda?

Aunque en su inicio parezca una road movie, no lo es, o al menos entera. La parte final, muchisimo mejor que el resto de la película, ambientada durante un gigantesco motín en una cárcel puede que sea lo único que me haya gustado de la película. Quizás sea porque ya acostumbrado al maremagnum de violencia que llevaba a cuestas pude apreciar con mejor disposición como se habia enfocado el rodaje de una batalla campal dentro de una cárcel americana, de altísima seguridad con Tommy Lee Jones haciendo del rancio alcaide de la misma.

Agobiante, violenta, enfermiza, claustrofóbica. Sucia y desordenada parece ser un experimento, una manera de hacernos sentir bajo presión, encerrados o simplemente incómodos. Estrambótica y extraña no la recomiendo para el feliz visionado en una tarde de domingo.

ARL

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: