Irma la Dulce

CONTIENE SPOILERS
En las Halles de París se respira humildad y trabajo, no huele bien, pero tiene encanto. Todas las grandes ciudades turísticas europeas tienen un barrio como este: Londres, Roma… Todos trabajan mucho y de vez en cuando quieren tomarse un respiro. Para esas treguas trabaja Irma (Shirley Maclaine), una prostituta que hace las delicias de cada hombre que se le presenta, todos la recuerdan. Ahora hablemos de Nestor (Jack Lemmon), un policía “limpio” al que acaban de trasladar a la zona y que no aguanta la corrupción. Pronto es expulsado del cuerpo de policía y también pronto se hace con el amor de Irma, pero no aguanta que otros hombres la toquen e inventa una treta que lo lleva a la perdición.

Irma la Dulce no es uno de los títulos más prestigiosos de Billy Wilder, pero eso no quiere decir que no merezca la pena. Como dice mi co Javi (ARL): lo peor de este director es lo mejor de la mayoría de los demás. De todas formas no se vayan a figurar una idea equivocada de lo que es esta película, no es ni mucho menos desdeñable. Personalmente, me sedujo desde el principio, cuando salió ese mundano mercado (esos ambientes me pueden) y esa calle repleta de señoritas de compañía trabajando para chulos que se dejaban la pasta en apuestas. El planteamiento inicial de Irma la Dulce parte de un musical famoso en aquellos días (suprimiendo las canciones, claro), y es sencillamente genial.

Los primeros cuarenta minutos en los que entran en escena los personajes y se van configurando en sus puestos son completamente geniales, en gran parte gracias a la ayuda de los maravillosos actores. Todos sabíamos antes de ver el film que la pareja protagonista tendría una gran compenetración, y la tienen, sobre todo desde el punto de vista cómico; Shirley MacLaine resulta incluso más irresistible que en El Apartamento, que ya es decir, y Jack Lemmon está tan maravilloso como en esta con esa mezcla de ingenuidad y comicidad contenida…

Pero para mí la verdadera sorpresa de la película (lo que no quiere decir que los anteriormente citados no estén perfectos) es Lou Jacob interpretando al señor Moustache, papel inicialmente asignado al sobredimensionado Charles Laughton (murió meses antes del rodaje). Mr Moustache es la voz de la conciencia de Nestor, y en varias ocasiones nos deja grandes perlas, como cuando afirma que es indignante que el amor esté prohibido mientras que el odio está permitido, defendiendo el trabajo de las señoritas de compañía.

En cuanto a Wilder no se puede decir mucho, está tan lúcido como siempre. Aporta a los personajes un toque de gran delicadeza (poco común en ese ámbito) y a la propia dirección, consiguiendo que un argumento sujetado con alfileres por su parte central se mantenga distraido, y no decaiga demasiado. Y es que el material del que parte el austríaco es bastante mediocre, ya no solo técnicamente sino también ideológicamente. Todo va bien y es muy Wilder hasta llegar a la parte final en la que se manda un mensaje que, a mi parecer, es poco propio de tan magnífico director.

Con el final se desvirtúa todo el trabajo de las prostitutas terminando con un mensaje conservador que no digo que esté mal, pero que no es propio de los guiones originales del gran maestro. Irma y Nestor se casan, ella abandona la prostitución y todos contentos. Un mensaje demasiado moralista y que parece haber sido grapado al final del guión hacen que todo lo anterior se desmonte por completo. Eso ya por no hablar de la ridícula coletilla final en la que aparecen Lord X y Nestor en la misma escena sugiriendo que son distintas personas. Totalmente disparatado.

En fin, Irma la Dulce es como todas las de Wilder en la base técina, muy disfrutable: entretenida, bien dirigida, y bien interpretada. Pero en esta ocasión no disponían de un buen panfleto en el que apoyarse, cosa rara en sus películas. De todas formas yo la vería solo por respirar ese aire mundando que desprende.

Puntuación: ****

LTP.

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3 comentarios to “Irma la Dulce”

  1. La genial mano de wilder se nota muchísimo en la primera mitad de la película, e incluso en el planteamiento de la segunda, pero el nivel de la cinta decae muchisimo en esta segunda parte. Y del final ya ni hablamos, supongo que en los años 60 no era tan fácil hablar sobre prostitución ni en broma (la sombra de la censura es alargada) pero ese final parece impuesto a presión desde luego.

  2. […] Ah. Pero Wilder no es cualquiera. ¿Cual es el truco para hacer películas como Irma la dulce o Avanti!, basadas prácticamente en mostrar lo pintoresco de los pueblos Europeos sin quedarse en lo vacio del tópico?. Ello también se puede aplicar a algunos chistes de Un, dos , tres, o incluso de recursos románticos en Ariane. O saliendo de la trayectoria misma de nuestro director favorito, irnos a Lubitsch, con su enamoradiza y optimista visión de los pobladores de París en Ninotchka. […]

  3. jorge polzoni Says:

    una pelicula increible para la epoca (LOS 60) irma la dulce ,fue una de las peliculas que se animo a descubrir la tan escondida prostitucion en nuestra sociedad ,hecha con excelentes actore como SHIRLEY MACLAINE AND JACK LEMON es una pelicula recomendada para ver en una tarde fria y lluviosa ………………………………………………….

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