Archivo para septiembre, 2006

Honey

Posted in Cinema on septiembre 30, 2006 by arld101

La eterna historia de superación personal cargada de buenas intenciones, esfuerzo, ideales honrados y sueños cumplidos con Jessica Alba de protagonista, raperos del Bronx y mucho baile supercoreografiado. Alba no es Meryl Streep, sin embargo no está en la cinta para arrostrar un personaje complejo en una interpretación de alto nivel, sino simplemente a una chica de barrio, potenciando las grandes cualidades de esta actriz: Ser guapa y moverse bien.

Honey (Jessica Alba) es una esforzada joven que trabaja en bares nocturnos y tiendas de discos, sin conseguir el triunfo, tampoco demasiado ansiado por ella, aún a pesar del gran talento que posee como bailarina, limitandose a mostrar sus dotes en discotecas en noches de sábado por pura diversión. Un dia, un afamado director de videoclips de rap se fija en ella, rogándole nada más y nada menos que acepte contratarla para rodar una larga serie de videos y vualá! la cinta transcurre mostrando el ascenso a las alturas de Honey mientras que trata desesperadamente de no olvidarse de sus orígenes, manteniéndose en el barrio, ocupada y preocupadísima entregando gran parte de su tiempo a cuidar de unos pobres chicos mediante sus clases de baile, preservándolos de su entrada en bandas mafiosas y de este modo acaben hechos unos gangstas.

En este sentido la película adolece de la consabida moralina que indisimuladamente se nos inocula, tipo “se bueno, cree en tus sueños, lucha por ellos y no vendas drogas ni mantengas sexo anal sin protección”. Son incontables las escenas relativamente tiernas de Honey con sus chiquillos, que si, son muy monos y tienen mucho estilo, pero, como su propio nombre indica (Honey), la película puede empalagar, debido a la gran cantidad de caras ñoñas o personajes per-fec-ta-men-te predecibles en su trayectoria sentimental. Tenemos nada más comenzar la película al futuro noviete, al próximo “chico malo reconvertido”, la siguente estrella… todo se huele a kilómetros de metraje (alguien más * #%·#!!&^ que yo diria que apesta :P) tópico tras tópico, eterna repetición tras elipsis gigantesca, en este tipo de películas todo transcurre con una previsión tal a los cánones de cine de superación que lo acerté todo tras diez minutos… ya estoy por montar una consulta telefónica para ejercer mis dotes pronosticadoras y dejar de reventar argumentos a mi novia cuando veo películas con ella.

Bueno, pero vamos a ver, yo no soy masoquista, no me dedico a ver películas malas por amor al arte (como hace mi colega Lucas, alias LTP, muzikaila alias siaikeyes, que esta tarde estuvo lidiando con Melissa P. Ten cuidado lucas, contente, la autoflagelación es el siguiente paso), si he visto esta cinta ha sido por algo que (aparte de Jessica Alba) me ha atraido aunque sea un poquito. Primero, es distraida. Algo que no todas las cinta consiguen, la protagonista femenina ayuda mucho a mantener la atención en la pantalla, pero la estética de la pelícua también está muy conseguida. Aviso, con muy conseguida me refiero a rollete videoclip. Son incontables los bailes realmente currados que salen durante la hora y media que dura, con cortos rodados dentro de la propia cinta. El director, es Bille Woodruff y, evidentemente proviene del mundo de los videos musicales rodando para artistas de la talla de Briney Spears (¿el número de la talla a la que me refiero? La humanidad lo ignora). Toooda la cinta posee videoclipitis. No soy un entendido, sino un cinefilillo de a pie que aún no distingue entre el “travelling” y mover el enfoque en carrito, pero hasta yo pude notar como los movimientos de cámara son bruscos, grandilocuentes, nerviosos y la mayoria innecesarios. Eso si, quedan muy chulos, a la última moda, pero revelan que el director está demasiado acostumbrado a rodar titis meneando el trasero y no maneja mucho el plano/contraplano o los planos secuencia en su trabajo diario que digamos.

Como iba diciendo, sigamos buscando alicientes para ver está película… estabamos por Jessica Alba (1) , visualidad videoclip (2) (al que le guste), imágenes de Dj’s dándole a la Turntable (3), una historia que entra cual malibú con piña (4) (suave, ligero, bajo de alcohol y empalagosamente dulce) y… ah si! hablamos del Bronx, no falta el rollo Rapero.

A quienes les encante la estética hip-hop y, aunque sea toyaco o precisamente por ello quiera echar un ojo a la visión idealizada de como visten, viven y sienten (snif, lagrimita) los raperos Americanos (costa Este al menos) que se visione esta cinta. Todos los rappers que aparecen en la cinta están tan bien vestidos, y son tan monos… que me dan ganas de quedármelos, droga incluida, o de vestirme yo igual si tuviese buen gusto y dinero.
Con lo de “Rollo Rapero” no solo me refiero a camisetas largas, ropa ancha, gorras descentradas por doquier, movimientos de hombros funkeros y demás. También queda implícita en esta película la marcada idiosincrasia localista que posee este movimiento. Exaltación de un microcosmos cercano, ensalce del barrio… y un sentimiento de pertenencia muy fuerte a un lugar pequeño y apretado como son unas manzanas, o psicológicamente hablando, a una serie de gente determinada. Esto se respira en cada escena de la película… si tuviese que citar solo una frase para enunciar lo anteriormente dicho, quizás elegiria una contestación de Honey dirigida a su madre, la cual pretende que estudie Ballet y viaje a Europa:

Honey: “Seré una paleta por no haber estado en París o en Milán o donde sea. Pero para mi, esto es lo mejor que hay”.

Automáticamente murmuré algo referente a que no se es un paleto por no haber estado en París, Milan o paseado por Florencia. Se es un paleto por no desear hacer estas cosas.

Nunca pongo nota a las cintas, pero el meneo de Jessica Alba eleva la calificación de esta cinta al cuatro. Lujurioso que es uno.
¡Maldito sátiro!

ARL

Secuestro Infernal (The way of the gun)

Posted in Cinema on septiembre 28, 2006 by arld101

En una amena conversación entre colegas sobre Miami Vice, refiriéndose a los tiroteos, salió a la luz la película “The way of the gun” con dirección de Christopher McQuarrie , autor de aquel peliculón que sirvió para lucir a ese ‘pedasho’ de actor que es Kevin Spacey, osease “The Usual Suspects“. Uno, al ver, no solo semejante antecedente (porque este director aún solo tiene un par de películas) sino que la cinta está protagonizada por Benicio del Toro (que ya participó en “Usual Suspects” y bueno, que me cae bien desde 21 Gramos) y entre otros, Juliette Lewis (Ya apareció aqui con motivo de “Natural Born Killers“) pues está claro que la película hay que verla.

De manera que comencé el visionado de Secuestro Infernal, esperanzado, receloso y cagándome en los muertos del traductor, que sí, que puso un título acorde al tema de la cinta, pero el original está muchísimo más chulo, es completo, contundente, y el que no tenga traducción automática no lo invalida en español.
Pero atendiendo al cine, que es lo nuestro, comienza la cinta, Longbaught (Benicio del Toro) y Parker (Ryan Philippe) son dos amigos sin dinero, oficio ni suerte que deciden pasarse al lado ilegal de la vida, arriesgarse. Por casualidad, se topan de morros con una rocambolesca historia que les sirve para dar su gran golpe: Una chica llamada Robin (Juliette Lewis) gesta el niño de unos millonarios que no pretenden molestarse en soportar el embarazo para tener un hijo. Sumen a esta pequeña ecuación de dos factores el título de la película y averiguarán el argumento.

Por supuesto, la historia se complica, joder, tiene que durar dos horas, de manera que se insuflan personajes a la misma. Aparece un veterano profesional del oficio, Joe Sarno (O James Caan, más conocido como Sonny Corleone), dos guardaespaldas conspiradores (Taye Diggs y Nicky Katt) y la acción se traslada de la ciudad donde comienza al desierto mexicano.

Bueno, diseccionemos que tenemos para rato. El film posee una dirección decente (Bien se nota la mano que mecia “Sospechosos Habituales” en la persecución por el centro de la ciudad entre callejones), una fotografia aceptable, con una puesta en escena sin pegas, pero un guión que se queda corto. ¿Como se queda corto un guión? Pues teniendo demasiadas subtramas desdibujadas a lo largo de la historia principal, todos los personajes, si bien conversan decentemente (los diálogos no son para retorcer el cuello a McQuarrie) son práctica y totalmente planos, puro estereotipo. Son incontables la cantidad de alicientes y de posibles dimensiones que podrian haber adquirido los personajes (El médico, Joe Sarno, el millonario, los guarda espaldas… y decenas más, no sigo porque develaria la trama) sin que el guión las cierre. No que cierre las subtramas, ¡sino si quiera las desarrolle un poquito! Para dar carisma y pasado a unos personajes no vale solo con mencionar un acontecimiento pretérito que el espectador no conoce, ni meter dos escenitas con calzador, hay que hacer más.

El guión de esta película podria definir un plano con tomar como referencia una recta y dos actores, sin embargo, ha sido muy curiosa la extraña sensación de dejá vu que me asaltó en la parte final del filme, en pleno desierto Mexicano… estuve repasando esas últimas escenas, y no puedo evitar percibir un enorme parecido (si no rendido homenaje) a Grupo Salvaje (Wild Bunch) tal vez la mejor película de ese maestro llamado Peckinpah. Una vez superadas estas escenas y tras los créditos, fuí estableciendo relaciones entre los personajes aparecidos en pantalla durante la película y el peculiar estilo de este viejo director. Ese marcado laconismo y aspereza en los personajes, de fatalismo indiferente… lo he visto yo en alguna parte, me decia.

No puede ser, me repetia, una cinta que no me ha gustado y que comparte tantas características con este director, es dificil hacerlo tan mal para imitar a Peckinpah y que no me guste… Hasta que he encontrado la solución al por que de mi distanciamiento con esta película y es nada menos la eterna influencia del “bueno/malo Tarantino“. Esto, que parece una gilipollez, no lo es tanto, y me estoy refiriendo a esa tendencia de convertir al protagonista de la historia, que posee unas cualidades de malvado que bien podrian hacerlo el antagonista, en unos tipos graciosos, con una violencia “elegante” y “amigable”. Evidentemente, como todo influenciador, Tarantino lo hace con más empaque, con personajes como el de Samuel L Jackson, o Bruce Willies en Pulp Fiction o a Uma Thurman en Kill Bill. Pero volvamos a la película. Si unimos esta intención de hacer divertidos asesinos con ese pretendido aire al cine color polvo marrón de Peckinpah… Nos sale este cascorro en el que los personajes pasan de ser ridículos a apagadamente heroicos, de situaciones violentas pero simpáticas, a hombres duros en momentos trascendentales.

Pero lo peor de todo, lo que más me repatea, es que esta película surgió en una conversación sobre como Mann rodaba sus tiroteos (Heat, Collateral, Miami Vice) y en esta cinta (Como en Wild Bunch por otra parte) los enfrentamientos armados son una orgia de disparos y de balas desperdiciadas, de agujeros en las paredes, lascas de yeso saltando y armas sin retroceso en una especie de fiesta mayor de fuegos artificiales con mucho, mucho ruido. Algo que en una película de acción no debe faltar, diríase más, pero que no puede compararse a esa sobria, realista y eficiente manera con que Mann rueda los intercambios de disparos.

ARL

Serpientes en el Avión (Snakes on a Plane)

Posted in Cinema on septiembre 27, 2006 by luckylucas

Quien está un poquito informado sobre los medios de comunicación del siglo XXI sabe que ofrecer una buena campaña promocional a través de internet es un medio más que fiable para hacer famoso un producto incluso antes de que nadie haya visto unas pocas imágenes sobre él. Grupos como los archiconocidos Arctic Monkeys o Clap Your Hands Say Yeah lo supieron desde el primer instante, y miradlos, ahora son muy muy famosos.

El director y los productores de Serpientes en el Avión pillaron rápido el truco y lo llevaron a una nueva dimensión: la cinematográfica. Hay casos en los que los productores invierten más dinero en la campañas publicitarias que en el propio presupuesto del rodaje del film, en ese sentido New Line Cinema han tenido mucha vista y se han gastado poco.

Muy buena idea esto de invertir en internet dirán ustedes, y yo diré: sí señores, pero algo falla. A David R. Ellis (Cellular, Destino Fatal 2…) se le ha ido la propaganda de las manos. La calificación de película de culto incluso antes de que nadie hubiera visto el film se ha vuelto contra el director en el momento del estreno cuando el boca a boca ha hecho justo el efecto contrario al que se espera a priori: la gente ha ido de unos a otros diciendo que la peli es una mierda y que no merece la fama que le han dado y ha supuesto uno de los grandes batacazos comerciales de este año.

Y, señores y señoras este es uno de esos batacazos completamente merecidos, de esos que los verdaderos cinéfilos disfrutan en privado, con una maligna sonrisa en sus labios. Porque como ya habrán intuido ustedes, mis inteligentes lectores, Serpientes en el Avión no es más que un amasijo de serpientes de goma en un mar de aburrimiento y monotonía enmarcado en una historia (casi) ridícula, llena de tópicos trilladísimos y gilipolleces varias propias del cine de terror-acción norteamericano. Es una absoluta gilipollez, dirigida por un idiota e interpretada por un actor que obviamente escoge mal sus papeles… No diré nada de la sosa de Elsa Pataki porque apenas articula una sola frase en todo el film. Y ya está, me niego a seguir hablando de semejante bazofia. Que pase por las carteleras de España como bien pueda y que se vaya al cajón del olvido pasado mañana, porque en lo que a mí respecta cambiaré de canal cuando la anuncien por la tele.

Puntuación: *

LTP.

Repulsión (Repulsion)

Posted in Cinema on septiembre 25, 2006 by luckylucas

Entrando a saco en la reseña y sin más preámbulos: Repulsión es una de las películas más terroríficas que he visto en años.

Roman Polanski se sirve de una fría Catherine Deneuve para presentarnos en una bandeja 1 hora y 40 minutos de locura en estado puro. Como en un imán, en Repulsión se nos presentan las dos caras, a ratos atrae y no deja apartar los ojos de la pantalla mientras que en otros momentos repele tanto que te dan ganas de cortar, pero te sientes hipnotizado por la misma locura que domina a la protagonista de nuestro film.

Carol es una mujer que tiene sentimientos encontrados hacia los hombres, por un lado los desea pero por otro le repelen. Este sentimiento de atracción repulsión (que es el que utiliza Polanski con el espectador) va conduciendo a la belleza protagonista hacia un pozo de locura lleno de alucinadas, violaciones, asesinatos Buñuelianos, surrealismo made in Dalí y locuras varias que nunca nos atreveríamos a soñar.

Todo esto en un escenario claustrofóbico y lleno de sombras que anticipaba lo que sería una de las cumbres de Polanski: La Semilla del Diablo.Pero no se equivoquen, las similitudes entre estas dos películas se limitan al escenario escogido, porque mientras que La Semilla del Diablo es una película redonda y sobrenatural Repulsión es un film real como la vida misma (lo que la hace aún más terrorífica), esquizofrénico como pocos y algo desigual. En cualquier caso, las dos películas son grandes obras magníficamente dirigidas por el desigual Roman Polanski e interpretadas por Mia Farrow en un caso y por Catherine Deneuve, que aporta a su personaje un halo de locura creciente que se ajusta singularmente al personaje, por otro.

Puntuación: ****
LTP.

Septiembre

Posted in Cinema on septiembre 24, 2006 by arld101

Woody Allen concentrado. Nunca habia oido hablar antes de Septiembre, hasta que husmeando por su ficha de Director en IMDB me paré en el sugerente título de esta cinta, de 1987.

Septiembre es un drama contundente, una de esas complejas y arraigadas historias que Allen se pirra por hacer usando sus personajes más marcados (el neurótico, el inseguro, el escritor ligón, la personalidad arrolladora…). En este caso una serie de personas pasan un par de dias de fin de semana a finales de agosto en una retirada y encantadora casa de campo. La familia y algunos amigos avistan ya la llegada de un septiembre rutinario, de vuelta, seriedad y monotonia. Los problemas entre ellos van apareciendo poco a poco, sutilmente se va erosionando la fina capa de los personajes hasta que podemos ver traumas, sentimientos y recuerdos enclaustrados en el carácter de cada uno.

El filme tiene tres partes más o menos diferenciadas a priori. Es el primer dia, en el que están todos los personajes en la casa, de manera inocua, neutral, sirviendo al director a modo de presentación. Pocos personajes, la mayoria cultos y neuróticos, a saber, la protagonista y residente en la casa Lane (Mia Farrow) , su madre Diane (Elaine Strich), su amiga Stephanie (Diane Wiest) y el atractivo escritor Howard (Delholm Elliott). Los personajes son algunos de los que a tanto gusta Allen describir y usar y que se puede ver repetir a lo largo de su filmografia, sus tópicos personales o personajes predefinidos.

La situación cambia, una vez conocemos a los personajes, cuando se deciden a pasar una velada, que comienza escuchando buen jazz y bailando foxtrot en la casa con un adorable aire años veinte. Vino, conversación, algunas risas una noche de dura tormenta agradable. Hasta que la electricidad se corta, la casa queda a oscuras y el vinilo cesa su giro. En ese momento el ambiente se enrarece, las velas realizan su cometido de envolver la noche en un halo romántico el wiskhy desata lenguas, alienta decisiones y uno de los personajes tocando el piano se encarga de hacer que la música siga realzando dramáticamente el breve rumor de las conversaciones.

Durante esta segunda mitad central es donde, animados por el alcohol y el ambiente se van sucediendo una tras otras pequeñas revelaciones ya intuidas gracias al buen hacer de los actores (Maravillosa Mia Farrow en su papel traumático y desesperado). Uno a uno los personajes hablan sobre los otros, cambiando de parejas casualmente, mostrando sin demasiados tapujos su opinión sobre los demás, trazándonos un cuadro bastante claro de por donde van los hilos del pequeño argumento hasta que vuelve la luz.

Una vez por la mañana es donde el golpea el drama que ha estado fraguándose durante toda la noche. Las situaciones, los pequeños hilos, las historias desenlazan, se anudan para terminar chocando en una discusión, en momentos donde la tensión se rompe para convertirse en instantes violentos. La mañana, la luz y el domingo llegan junto al final del verano, al comienzo de septiembre, con toda la desesperación y melancolia que ello acarrea. Tras lo retorcido de la pena, la tensión y la tormenta, el espectador respira en la mañana cinematográfica, el aire limpio de la catarsis. Tras la lluvia.

Como he dicho anteriormente, el guión, con la clásica y bien conocida mano de Allen (que siempre diré que es más escritor que cineasta en si, sus cintas son siempre muy literarias) tiene la habilidad de sumergirnos sutilmente en la vida de los personajes, como quien desempolva una inscripción o desentierra un trozo de piedra, la magnitud de los problemas que sufren nos es mostrada paulatinamente, con buen gusto y sin tomar el pelo al espectador tomándolo por un idiota. No enuncia las situaciones como un guión de película barata, aunque ahi quizás también esté su mayor fallo, siendo una cinta prácticamente exclusiva para los admiradores del director y que estén habituados a su cine. Cuando comencé con las lineas “Woody Allen en estado puro” me referia a eso, a que quizás sea demasiado (y atención al “palabro”) “Alleniana” para un espectador usual que busque algo sencillo, no preste atención o simplemente piense adquirir un entretenimiento de fácil consumo que pueda digerir sin reflexionar, los seguidores de Rambo no obtendrán más que una historia de putos coquitos vestidos con chaquetas marrones y gafas horribles. Por esa hipotética pesadez, la cinta se queda en menos de lo que podria parecer tras lo que he dicho.

Muy recomendada para admiradores de Allen, para los demás, recomiendo que vean antes otros film del mismo director como pueden ser Delitos y Faltas , Manhattan, o Desmontando a Harry.

ARL

Separados (The Break-Up)

Posted in Cinema on septiembre 21, 2006 by luckylucas

Sí, señores. Se trata de la nueva comedia romántica protagonizada por Vince Vaughn y Jennifer Aniston. Antes de que me empiecen a llover palos por publicar esto en un lugar serio he de alegar que creo que a veces a todos nos apetecen ver cosas evasivas, simplonas y distraidas.

Porque eso es lo único que es Separados, pero la verdad es que yo no esperaba mucho más y por tanto la decepción no ha sido grande. A veces ocurre que necesito criticar más una película con buenas intenciones (o mejor: pretensiones) y malos resultados que una comedia romántica simplona y complaciente (al menos hasta el final, el cual no desvelaremos); llena de unos tópicos que en algunos momentos el director Peyton Reed parece querer evitar pero que terminan por florecer.

En cuanto a la dirección (dejando a un lado el manido guión) puedo decir que en algún momento se avistan buenas ideas pero que desgraciadamente están mal ejecutadas (quizá sea solo cuestión de suerte) o mal desarrolladas. Nada nuevo en el cine actual norteamericano.

Si queda algo de este film dentro de 5 años será porque la relación que se ha desarrollado durante el rodaje entre los dos protagonistas ha prosperado, sino no creo que dure más allá de unas semanas. Porque creo que está bastante claro (incluso antes de entrar a la sala) que Separados es lo más parecido a la Fast Food, lo que podríamos llamar (por inventar términos que no quede) Fast Cinema. Pero la verdad es que películas tontas e insulsas como esta se agradecen ya no solo por evadirse un rato, sino también para apreciar el buen cine de verdad, porque señores y señoras, es triste sí, pero sin mal cine no tendríamos el bueno.

LTP.

Nacho Vegas & Bunbury – El Tiempo de las Cerezas

Posted in Música general on septiembre 20, 2006 by luckylucas

Cuando escuché en el foro de MZK (no me cansaré nunca de recomendarlo) que uno de los mejores compositores de la música española (Nacho Vegas) se había unido a un cantante que me parece que está muy cerca de hacer grandes discos (Bunbury) para hacer un álbum llamado El Tiempo de las Cerezas en mi interior se dieron sentimientos encontrados.

Por un lado no comprendía demasiado bien la unión; respeto la carrera en solitario de Bunbury, pero la verdad es que lo situaba en un escalón por debajo de Nacho Vegas en cuanto a calidad y uno por encima en cuanto a comercialidad. Tampoco sabía a que atenerme para explicar en que pensaba Nacho vegas para unirse al ex-vocalista de Heroes del Silencio, creía que era una artimaña comercial. Por otra parte veía a dos compositores bastante compatibles en cuanto a nivel musical se refiere: Vegas con su voz dolorosa y su tono irónico y emocional y Enrique Bunbury con su acostumbrado tremendismo y su voz a lo Morrison para contar historias de despecho que me recuerdan siempre a la música popular mexicana.

El día 17 de septiembre por fin salió a la venta El Tiempo de las Cerezas, un álbum doble con una portada preciosa y unos títulos de canciones prometedores (¡ay, la ilusión!) . A lo primero que le eché un vistazo fue a qué canciones estaban compuestas por cada uno e intuí (erróneamente) de que en realidad podrían tratarse de dos discos separados, pues solo hay dos canciones compuestas y cantadas por los dos compositores. Erróneamente, sí, porque cuando puse el cd en mi reproductor me percaté de que el uno consigue integrar su propio sonido (personalísimo) en las canciones del otro, primer (e importantísimo) acierto. Muchos empezábamos a cansarnos un poco del estilo Vegas, el cual se iba empezando a repetir sospechosamente, pero en este disco consigue introducirnos por otros lugares gracias a la ayuda de Bunbury. Lo mismo ocurre al contrario: Vegas consigue captar la esencia de la otra mitad y darle una consistencia que le faltaba para llegar a ser realmente bueno en sus anteriores (y prometedores) discos.

Los dos compositores se enriquecen mútuamente, eso se nota muchísimo y llevan el disco cerca de la categoría de obra maestra, que si evoluciona favorablemente tras las escuchas (como el buen vino al que seguro son aficionados V & B) se dará el caso. Y muchos me dirán: ¿Y no se hace un poco denso un doble álbum? Y yo responderé: Pues, sorprendentemente NO. ¿Alguna duda más? ¿Que cite las mejores canciones? Esa pregunta es demasiado personal, lo tendrán que descubrir ustedes mismos, no hay más dudas, ¿verdad?

Gracias por su tiempo y que disfruten de lo mejor del año en cuanto a lo nacional se refiere.

Puntuación: **** 1/2 y subiendo

LTP.