Space Cowboys

Aún recuerdo cuando fuí al cine a ver Armaggedon. Era el año temático de los meteoritos arrasaplanetas (Deep Impact) y sufrí como aficionadillo a la física tanto como disfruté por la edad (10 añitos, ambas de 1998 ) una larga serie de fantasmadas, chorradas y bueno, el resultón impacto de una película mediocre facturada en Holliwood como producto asequible de consumo. Esto, me insensibilizó contra algunas otras cintas del mismo tema, que dejaron de atraerme en absluto, harto de ver chorradas y superyankees, como el año de las visitas al planeta bélico, con Planeta Rojo y Misión a Marte (ambas del 2000).

De manera que cuando una madrugada extrañamente lúcida me apeteció echarme al cuerpo una dosis de Clint Eastwood, pues tomé entre mis manos con reticencia esta película sobre cuatro abueletes que vuelan al espacio a reparar un satélite ruso dotado de un sistema de navegación tan antiguo que solo ellos comprenden.

Me resulta algo rara esta película. Adolece de la mayoria de los defectos de las comedias sosillas, bien me refiera un guión apresurado, quemando etapas y acelerando trámites hasta dejarnos un sabor descafeinado, una primera parte que es prácticamente una recopilación de gags sobre la vejez y los pilotos sin más. Y sin embargo no por ello es despreciable ni bazofia, joder, estamos hablando del tito Clint!. El reparto de los actores protagonistas es lo que eleva la película y la salva de lo deleznable para entrar en la categoria de película media. El propio Eastwood (en su salsa de tipo duro), Tommy Lee Jones, Donald Shutherland, James Garner y James Cromwell no es para menos. Su decente hacer en la actuación y la buena química se lleva por delante las posibles pegas que se lo podrian poder hacer a una película sencilla.

Algo que yo aprecio mucho a la hora de rodar cintas “tipicamente americanas” tocando temas como la investigación espacial es primero que no hagan chorradas como gravedad artificial en un transbordador, o situaciones de física intuitiva pero que aplicadas al espacio no son reales (el humo, el polvo y las llamas en caida libre se comportan de otra manera). En esta película gracias a me parece, la coolaboración con la NASA no tenemos desafios a las leyes de Newton o de Einstein, si exceptuamos ese bonito final, tan onírico como imposible. El que es una película sin más pretensiones me la hace simpática en todos los sentidos, su “bajo” presupuesto puede observarse viendo como se las ingenian para rodar escenas teóricamente sin gravedad, echando algo de ojo se puede observar bastante maña e inteligencia con la cámara del tito Clint.

Otra de las cosas que se agradecen es que no salgan banderitas americanas cada cincuenta segundos, formando un mensaje subliminal. Aqui tendremos el logo de la NASA hasta en la sopa, pero nada de enseñas y actitudes de “superamericanos”, obviando una comparación con los rusos que hubiese sido muy fácil.

En resumen, una película pequeña, entretenida y divertida, y a quienes les caiga simpático Eastwood disfrutarán más, seguramente.

ARL

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: